¿Es Obama Obama?

Una perspectiva diferente sobre Obama, ayer en El País:

“[…] ¿Ha endurecido la presidencia a Obama? ¿Lo ha embrutecido? Hay razones para pensar que sí.

Primero, tal vez Obama ha sido el más golpeado por la oposición política que la mayoría de los presidentes. El tema de la vida de Obama, claramente expresado en sus elocuentes memorias, Dreams from my father, y como se ha mostrado en el reciente documental, The choice, transmitido en Frontline, es la reconciliación. Su identidad no le fue transmitida desde el nacimiento. Hijo de madre blanca y padre keniano ausente, su infancia la pasó en Indonesia y la adolescencia, al lado de su madre en Hawai; por lo que se vio obligado a hacerse un lugar por sí mismo. Lo encontró a través de la idea de la reconciliación racial e ideológica.

Ese fue el tema de su decisivo discurso ante la convención del Partido Demócrata en 2004 y su famosa frase: “Ni Estados Unidos liberal ni Estados Unidos conservador, sino Estados Unidos de América”.

Iba a ser el tema de su presidencia. Así pues, cuando en los primeros días de su mandato una oposición republicana ideológicamente implacable repudió esa visión a través del enfrentamiento total, el rechazo fue más allá de una política, y afectó a la misma esencia de su mensaje. Los sueños de su padre terminaron y él se quedó, como poco a poco se fue dando cuenta, con el pragmatismo sin guía que ha caracterizado su Administración.

Al no poder llegar a un consenso con la oposición republicana, hizo acuerdos con los otros poderes que inmediatamente se acercaron a su Administración: el aparato de seguridad y el militar, las empresas farmacéuticas, los bancos y los medios de comunicación más grandes. Tal vez lo más importante haya sido la cuestión del permiso que se otorgó para usar la violencia y suprimir derechos: ataques con aeronaves no tripuladas que han matado niños y terroristas, una mayor presencia en Afganistán, la continuación de operaciones de la prisión de Guantánamo, el recurrir a tribunales militares y una campaña sin precedentes contra soplones, así como la reivindicación del derecho de ordenar la muerte de extranjeros y estadounidenses por igual bajo su propio criterio.

Todo esto también influyó en la actuación de Obama en los debates. Y si gana las elecciones, este es el hombre que va a gobernar. El Obama de 2008 no ha vuelto ni volverá. Se ha ido para siempre.”

El autor es Jonathan Schell, columnista norteamericano conocido, entre otras cosas, por su estudio de la implicación norteamericana en la guerra de Irak y en la carrera nuclear,  El País a propósito de la transformación de Obama por Jonathan Schell, conocido columnista norteamericano conocido, entre otras cosas, por su estudio de la implicación norteamericana en la guerra de Irak y en la carrera nuclear:

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