DEPRESIÓN

En el Oriente tradicional se mantienen el concepto de que sólo podemos vivir nuevas experiencias (personales, laborales…) si sabemos hacerles lugar, despidiéndonos de las viejas. Las pérdidas siempre suponen dolor, pero cuando se cronifican y no nos dejan seguir adelante, hemos de sospechar que algo nos retiene en el pasado, algo que ya no está vivo en nosotros y supone sólo un lastre. ¿De qué se trata? Todos pensamos enseguida en una pérdida afectiva. Pero uno puede perder muchas otras cosas: un lugar, un ideal, un proyecto, la infancia… Otra vez, se trata de cultivar la capacidad de enfrentarse al inicial vacío que deja lo que se va, condición de que haya espacio para lo nuevo.

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